domingo, 23 de octubre de 2011

la niña se ahoga en la piscina
así descubre que está sola
y aprende a contar historias










árbol de agua

algunos peces muerden sin dudar el anzuelo cebado
el pescador que ha aprendido de aparejos y nubes
sabe ceñir los vientos
deja de aboyar cuando es tiempo
y su muñeca precisa
pregunta
antes de clavar o comenzar a recoger
sabio antes de tiempo
azocará los propios nudos
levantará su ala
y sabrá
cuáles peces devolver al agua











escribo un amparo para dos mil y una noches
un pozo donde guardar pájaros
y demonios









poema inacab

los domingos la saudade se me enreda entre los pies
al amor
los domingos
necesito desmentirlo
olvidar su domicilio

tropezarme con su olor es un disparo

ya es lunes
el poema es un recinto
demasiado breve

No hay comentarios:

Publicar un comentario